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martes, 22 de noviembre de 2011

El voto de Iván Ilich Pralinski

En su célebre cuento "Un percande desagradable", Dostievski describe el estado de ánimo del protagonista en el momento de tomar la absurda decisión de entrar a la boda de un subordinado sin haber sido invitado para demostrar la grandeza de su espíritu diciendo: pero el mal radicaba en que aquel era un minuto excéntrico. Tengo para mi que esa expresión describe muy certeramente la catársis colectiva que ha llevado a los españoles a regalar, ley electoral mediante, una mayoría absoluta tan llamativa a quien decididamente no ha hecho méritos suficientes para conseguirla. Tal vez no se haya tratado de un minuto, pero sí de un estado de ánimo excéntrico, y me explico: es perfectamente legítimo identificarse con las propuestas del Partido Popular, pero éste ha recogido muchos votos de personas que no se identifican en absoluto con sus políticas pero que a causa de la irritación que ha provocado en la ciudadanía la nefasta gestión del presidente Rodríguez Zapatero han creído ver en Rajoy, en tanto que su oponente, al antagonista de cuantas cosas le irritaban del primero. Y no hay nada más lejos de la realidad. Pongo un ejemplo: son varios los votantes confesos del PP que me han mostrado su confianza en que el nuevo gobierno cambiará la ley electoral en el sentido de que los votos de todos los ciudadanos tengan el mismo valor en las urnas, y el PP jamás se ha pronunciado en ese sentido, es más, en alguna ocasión el presidente electo ha mostrado su satisfacción con el sistema d'Hont porque, según dijo, gracias a él hemos disfrutado de un largo periodo de estabilidad democrática. Pero no acaba ahí el argumento, el PP votó conjuntamente con el PSOE la última reforma de la Ley Electoral consistente en convertirla en un mecanismo aun más injusto, aun más antidemocrático que el anterior. Finalmente hay que señalar que los dos partidos más beneficiados son y siempre han sido PP y PSOE y que de haber una ley justa, para empezar, el primero no habría obtenido en estas elecciones esa mayoría absoluta que tanto les satisface. Votar al PP, en este sentido, es, al igual que votar al PSOE, un voto en favor de la ley electoral actual y del bipartidismo artificial e impuesto que conlleva, y mucha gente ha votado al partido popular en la confianza de que reformará esa ley, por eso hablo del minuto excéntrico, porque es un estado de ánimo en el que algo que no tiene mayor relación con el sentido común parece que es una buena idea. Hasta que la realidad se encarga de demostrar que no era así.
En realidad Iván Ilich, el protagonista del relato, debia la excentricidad de su raciocinio a un motivo bien diferente, el hombre había bebido un tanto de más, pero es que la indignación y la irritación que la segunda legislatura de Zapatero ha dejado en la ciudadanía se asemeja bastante a una borrachera, lo lamentable es que en lugar de reaccionar a la ebriedad abogando por el consumo responsable o por la abstinencia hayamos decidido votar en masa por la resaca.

martes, 21 de junio de 2011

La compraventa de confianza y otros milagros

Si fuera proveedor de un Ayuntamiento y éste no me pagase, podría entender un discurso del tipo es prioritario hacer una auditoría como primer paso de un proyecto estratégico que identifique nuestras fortalezas y nuestras debilidades para potenciar las primeras y solucionar las segundas bla, bla, bla, y tal vez me sintiera milagrosamente imbuido de la confianza que lógicamente había perdido y me sentiría predispuesto a esperar tiempos mejores para exigir el pago de mi deuda, pero si el discurso de los nuevos gestores del Ayuntamiento fuese que lo prioritario es hacer una auditoria para "levantar las alfombras" y, en fin, cavar un poco más honda la fosa en la que yace el cadáver incorrupto de mi rival para que en lugar de a dos metros bajo tierra descanse a tres y a ser posible en lugar de tierra se rellene el hueco con hormigón armado y, qué se yo, una cápsula de adamantium para que si le da por resucitar no pueda salir del agujero, si se prefiere gastar el poco dinero que hay  en luchas partidistas y no en pagarme la deuda, en ese caso no me sentiría nada predispuesto a aplazar el pago sine die. Al nuevo alcalde de Alcorcón, David Pérez, le causa gran disgusto que Correos haya resuelto el contrato que tenía con el Ayuntamiento ante el impago de la deuda de 121.783,33€ que mantenia el Consistorio con ellos. Es entendible. Encuentra además el flamante edil una motivación política detras de la decisión empresarial de Correos, que sigue siendo una empresa pública. Eso ya es más cuestionable. Y se pregunta finalmente porqué no tuvo correos la decencia de suspender el contrato cuando estaba el PSOE en el Gobierno, que es quien generó la deuda. Esto es directamente falso porque el procedimiento se inició el 17 de marzo, antes pues de las elecciones, pero lo es fundamentalmente no por eso, sino porque la deuda no la genera ni la mantiene el PSOE ni la paga o la deja de pagar el PP, sino el ayuntamiento que él coyunturalmente gestiona y tanto para los proveedores como para los ciudadanos es o debe ser indiferente el color de quienes lo gobiernen. ¿Acaso pretendían los candidatos del PP antes de convertirse en Alcaldes que su simple advenimiento iba a paralizar los procedimientos y las reclamaciones pendientes? Igual que el PSOE necesitaba aprender algo y se lo ha intentado enseñar IU de Extremadura (aunque con escaso éxito por lo que se ve), el PP necesitaba aprender lo que le ha enseñado Correos en Alcorcón, que la consigna de que todo va mal porque gobierna el PSOE y se solucionara mágicamente cuando el PP gobierne porque este sí genera confianza no es más que palabrería hueca, que los ciudadanos y los empresarios no quieren ya que nadie les venda confianza, sino que se la compren y que el pago sea inmediato y en forma de resolución de deudas, de contratos, de políticas sociales, de mejora de las condiciones de trabajo, de mantenimiento del poder adquisitivo, de sostenimiento de los precios, en fin, lo que es gobernar. Conocía o debía conocer el PP la mala situación económica de aquellos lugares que aspiraba legitimamente a gobernar, lo contrario habría sido irresponsable, por lo que lo que debe de hacer es asumirla y trabajar para salir de ella en lugar de mirar hacia atrás y echar pelotas fuera culpando al PSOE de todo lo que sea incapaz de gestionar. Que si, que ya sabemos que los chicos del PSOE, esos aviesos socialistas, son culpables de la situación económica y de los siete males al completo, precisamente por eso mucha gente ha decidido cambiar el sentido de su voto, para que se haga bien lo que se supone que antes se hacía mal, no desde luego para que se lo recuerden constantemente en lugar de solucionarles los problemas. 
También podrían reconocer elegantemente que la situación era la que era y que habría sido similar gobernase quien gobernase porque la crisis desde luego no se generó en los municipios y existen varios condicionamientos estructurales que maniatan la acción de gobierno de los consistorios. Y que no hay dinero no porque los socialistas lo hayan robado a espuertas, sino porque no lo hay.  Algo que deben saber los alcaldes del PP, que tampoco lo tienen. Y que el voto de castigo que corresponde a Zapatero se lo han llevado sin comerlo ni beberlo alcaldes que en su mayor parte han cumplido más que dignamente su tarea, por lo que no ha lugar a esta obsesión por mirás atrás con todo lo que queda por delante. Pero eso no es probable que suceda.
Probablemente se deban hacer auditorias, no lo discuto, pero sin prejuzgar los resultados porque en la inmensa mayoría de los casos, dado que las cuentas públicas son eso, públicas, y por tanto están sometidas a los pertinentes controles, no se encontrará nada, y si lo único que aporta uno al futuro de los ciudadanos es la promesa de esclarecimiento de un pasado que se imagina siniestro, me pregunto qué le quedará por ofrecer cuando se demuestre que no hay irregularidades significativas prácticamente en ningún lugar (además de las ya conocidas, que son de todos los colores).

lunes, 20 de junio de 2011

Extremadura

En una imagen de la comparecencia ante los medios de Cayo Lara relativa a la posición que iba a tomar la federación extremeña de su formación en el debate de investidura de esa Comunidad Autónoma, alguien sostenía detrás un cartel, con logotipo de IU incluído, en el que podía leerse "Democracia real ya también en los partidos". Parece más que pertinente. Las bases de IU en extremadura decidieron que la mejor opción era la abstención por el 75,10% frente a un 22,05%. La Comisión Ejecutiva Regional, vaya usted a saber porqué cuando las bases votan algo sus representantes deben volver a votar sobre el mismo tema a no ser que se quiera demostrar algo sobre la representatividad y la ficción, decidió lo mismo pero ya por un 52,49% frente a 41,71%. Si seguimos ascendiendo en el organigrama los porcentajes continuarán previsiblemente su progresión a favor del PSOE, la Ejecutiva Federal y su Coordinador se han pronunciado claramente en ese sentido, y así hasta llegar al órgano donde aparentemente se decide todo, esto es, a la dirección del PSOE, donde cabe suponer que querran disponer a su antojo de los votos de IU en Extremadura como lo hacen en el resto del territorio. Resulta sonrojante el discurso apocalíptico de algunos en relación a este asunto: las cosas son más sencillas, si las bases deciden en un sentido, los demás deben asumirlo democráticamente y, en lugar de rasgarse las vestiduras, presumir de ello, porque eso es lo que procede, presumir de que las decisiones se tomen democráticamente aun en el caso de que a los dirigentes no le parezcan acertadas o incluso las crean contrarias a la línea política de la formación, porque de eso se trata la democracia, ¿no?

lunes, 13 de junio de 2011

Los votos valientes, la democracia

A diferencia de Gaspar Llamazares, considero que los concejales de IU que por las razones que hayan considerado oportuno (que no valoro porque no conozco) han decidido no apoyar la investidura de alcaldes del PSOE no sólo no deben ser castigados, sino que deberían ser reconocidos por su valentía y por su independencia de criterio. Y por demostrarle al PSOE que los votos de IU son de IU, no suyos, y que si a alguien tienen que rendir cuentas por el sentido de éstos los cargos electos de cualquier partido es a sus bases y a quienes han depositado en ellos su confianza. En el ámbito local, muy especialmente, resulta absurdo tener que guiarse por las consignas o las líneas políticas que marcan los aparatos centrales de los partidos, donde probablemente ni siquiera tengan noticia de la capacidad o las actitudes de aquellos con quienes pretenden obligar a pactar a sus agrupaciones locales, que sí que conocen bien el terreno y tienen por tanto datos y argumentos más que de sobra para tomar la decisión que consideren más conveniente. Hasta que se demuestre lo contrario hay que asumir que no actúan como lo hacen por capricho, sino porque les sobran los motivos. Lo que deberían plantearse en el PSOE, la reflexión urgente e imperiosa, no es sobre la actitud de las bases de IU, sino sobre los motivos por los que de su propia conducta se derivan estan consecuencias, deberían plantarse muy seriamente porque desde su izquierda se prefiere en ocasiones apoyar a quienes están a su derecha antes que a ellos. A lo mejor si se plantean eso seriamente y actúan en consecuencia, y esto si que sirve tanto a nivel local como a nivel estatal, el problema deja de ser tal porque simplemente deja de existir.
Mientras tanto, en lugar de rasgarse las vestiduras por la desobediencia de sus díscolas bases, bien harían los aparatos de los partidos en disfrutar del espectáculo, porque de esto se trata: la disciplina de voto no es democracia, la lealtad a los principios sí, y tal vez en estos casos concretos sea precisamente por lealtad a esos principios por lo que se actúa como se actúa, tal vez no es que no se apoye al PSOE pese a ser de izquierdas, sino que precisamente por ser de izquierdas es por lo que se sienten obligados a actuar así. Aunque estoy siendo injusto, no es por ser de izquierdas por lo que se debe actuar basado en argumentos por encima de las consignas, es por ser demócrata, de forma que allá ellos quienes soliciten que este comportamiento de los concejales de IU, pero también que se sepa del propio PSOE en algunos casos o del PP en Asturias, sea castigado. Por mi parte, independientemente de que me guste o no el resultado, que no siempre es así, lo que merece es una sincera felicitación.

lunes, 9 de mayo de 2011

Otro falso debate

Lo más llamativo del debate de anoche entre los candidatos de PP, PSOE e IU a la Comunidad de Madrid no fue el formato (), y eso que este, especialmente diseñado para proteger a la Presidenta Aguirre, que para eso jugaba en casa, era, lamémosle así, original. Lo más llamativo fue la renuncia de los candidatos a debatir, algo que no sé porque considero llamativo porque viene siendo costumbre en los últimos años, y su predisposición a la superposición de monólogos en los que se limitaban a exponer las líneas maestras de sus programas salpicada con alguna que otra alusión, generalmente gruesa, al contrincante. 
El candidato de IU, Gregorio Gordo, fue sin duda el que más propuestas aportó, pero lo hizo con tal condensación y con tan escaso dominio del arte de hablar en público que dio la sensación de que se limitaba a leer, y digo leer,  lo que llevaba escrito. Estuvo mejor en su confrontación con Tomás Gómez que en la previa con Esperanza Aguirre, y hay que reconocer que al primero le dijo cosas francamente interesantes y trató de marcar las distancias con él, pero en general no estuvo muy brillante. Tomás Gómez, por el contrario, estuvo mucho mejor frente a la señora Aguirre que frente al señor Gordo, porque frente a éste se limito a aplicar la tradicional táctica socialista de resaltar la coincidencia para arañar votantes mediante lo que se ha dado en conocer como el abrazo del oso, solo que tan zalamero estuvo en esta ocasión en hablar de lo que les une y tan renuente a la hora de contestar a lo que le planteaba el candidato de IU, a quien en realidad no dio respuesta a una sola cuestión, que más bien se trató en este caso del abrazo del oso Yogui. Sin embargo se creció frente a la presidenta y, dentro de ese irritante tono vacuo que tanto gusta entre los líderes socialistas a imagen y semejanza del que usa el Presidente del Gobierno, hay que reconocer que no estuvo mal. Le planteó varias cuestiones que la presidenta esquivo más ignorándolas que por habilidad dialéctica y que merecían sin duda contestación. Unas por su trascendencia política (le acuso de devolver 200 millones de euros al Ministerio de Trabajo sin haber sido capaz de aplicarlos a aquello para que se le concedieron, el fomento del empleo) y otras por la personal (no comprendo que no se defendiera, aunque fuera por vergüenza torera, cuando el candidato Gómez la acusó de insultar a las instituciones y de instrumentalizar el dolor de las víctimas).
La presidenta por su parte fue víctima, lo que es meritorio, del sistema diseñado para protegerla, ya que en su segunda intervención me atrevería a asegurar que más de la mitad del tiempo repitió palabra por palabra lo que había dicho ya en la primera, lo que trasladó una cierta imagen de incosistencia. De inconsistencia intelectual, me refiero, porque sin duda para sus afines, seguidores de la escuela tautológica que llevara Aznar hasta la nausea, sin duda es señal de consistencia política: decir pocas cosas pero muy claras y muchas veces. A mi, debo ser un anticuado, no me parece de recibo ir a un debate con seis u ocho monólogos aprendidos de memoria y dos o tres esquemas a todo color y actuar con completa independencia de lo que se diga en el transcurso del debate, no contestar a lo que se plantea y escudarse en cifras que los demás rebaten. De cara al ciudadano resulta desconsolador comprobar como una vez más en un debate no se usan argumentos contrapuestos para defender las ideas de cada uno, sino datos cuya existencia a la vez es imposible por contradictoria, esto es, o ha aumentado en número de camas, médicos y enfermeras, o ha disminuído, y eso es un dato que debiera ser contrastable y respecto al cual no cabe mentira alguna. Porque si uno dice que hay 3000 médicos más y otro que hay 100 menos, no se trata de matices ni de interpretaciones sutilmente diferentes, se trata de que necesariamente alguien miente y los ciudadanos no tenemos posibilidad de saber quien ni, por consiguiente, cual es la verdad. Y merecemos saberla, aunque sólo sea por el mínimo de respeto exigible.

lunes, 24 de enero de 2011

La vanilocuencia

El diccionario es una gran cosa. Encontre en la última novela de Eduardo Mendoza una palabra que, francamente, desconocía y al buscarla en el diccionario más que una deficición encontré la piedra roseta de la política actual, logré ponerle nombre a la escuela política que domina los actuales foros patrios:  
VANILOCUENCIA: Verbosidad inútil e insustancial
Esta tendencia bien pudiera haberla inaugurado Rubalcaba, dotes tiene para ello, sólo que además tiene cosas que decir por lo tanto verbosidad sí, profusa y florida incluso, pero no insustancial. Pero hay muchos más representantes, no hay que esforzarse demasiado en encontrar uno, aunque sí que sería difícil encontrar quien hubiese interiorizado tanto la desproporción entre vacuidad del discurso y su longitud, ese no saber el qué pero sí el cómo, algo ciertamente notable, como Esteban González Pons, quien no sólo imparte una clase magistral de vanilocuencia en cada una de sus intervenciones públicas, sino que añade al paquete una notoria dosis de arte dramático, interpretación y puesta en escena, que resultan no menos futiles, pero que aportan al conjunto un tufo de telefilme de serie B que no se encuentra al alcance de todo el mundo. 
Pero hete aquí que este fin de semana la vanilocuencia, el concepto del futuro, ha rebasado el ámbito personal al que suele circunscribirse y ha contagiado el orgánico de modo que ha protagonizado, si no inspirado e incluso hecho posible por su única voluntad, no ya un discurso sino toda una convención. Todo el que en el principal partido de la oposición sale en la foto cuando la foto se hace, todo el que se postula para salir en ella, todo el que se solaza en su contemplación y todo el que basa su actividad profesional en comentarla se han reunido unos días en Sevilla básicamente para no decir nada. Aunque sin parar de hablar. Si existiera tal cosa como una Sociedad Protectora del Voto en Blanco y/o Promotora del Populismo y el Distanciamiento de la Sociedad Civil de la Política, sin duda pondría una placa conmemorativa en el lugar donde se ha celebrado esta cosmética convención: los servicios prestados no deben quedar sin recompensa. Aunque de existir esta hipotética sociedad sin duda no habría sido la primera placa que se hubiera visto obligada a conceder, ni desgraciadamente la última.

lunes, 10 de enero de 2011

Del huevo y la gallina: PSOE y PP frente a los transfugas

Si hay algo que se debe reconocer a los responsables de los principales partidos de este país es su constancia. Hemos cambiado de año y la campaña que esperemos que inconscientemente han puesto ambos en marcha en pro del voto en blanco continúa su imparable marcha. Uno de los más intolerables actos de esta campaña lo pusieron en escena los responsables de PSOE y PP en el pacto antitransfuguismo. Cabe suponer que un pacto se hace sobre la base de que las partes renuncian en parte a su interés particular para buscar el bien común, pero no es el caso, el valor del pacto antitransfuguismo es básicamente propagandístico: es una herramienta para poner de manifiesto el compromiso de los firmantes frente a algo que no es su interés particular, sino que ambos, y en realidad todo el mundo, reconocen como negativo y lesivo para los intereses generales de la sociedad. De hecho, tanto PSOE como PP preguntados individualmente muestran su rechazo al transfuguismo por considerarlo una práctica antidemocrática y por ende contraria a sus principios. Y en estas aparecen ante la opinión pública los representantes de ambos partidos en dicho pacto para hacernos saber que si el otro no cumple el pacto ellos tampoco lo harán. Es decir que los partidos que son alternativa de gobierno en este país están de acuerdo en que si uno de ellos hace algo que consideran antidemocrático y contrario a sus principios, ellos también harán algo, ruego que se me perdone la por otra parte ilustrativa reiteración, antidemocrático y contrario a sus principios. Este es un ejemplo de espíritu democrático realmente interesante de estudiar, imagínese el argumento trasladado a otras actitudes igualmente consideradas unanimemente antidemocráticas como la corrupción (robar está mal pero si tu robas yo también) o bién si extendemos el abanico a situaciones no propiamente políticas pero si igualmente inmorales o delictivas. En realidad el argumento es similar al que he escuchado a algunos falsos deportistas a cuenta del dopaje: tengo que doparme porque como todo el mundo lo hace de lo contrario competiría en inferioridad de condiciones, argumento, por llamarlod e alguna manera, tan falaz como inconsistente.
Pues bien la postura de PSOE y PP frente al transfuguismo es intolerable y de una pobreza intelectual y moral tan inaceptables que de hecho lo que demuestran no es su compromiso con una concepción ética de la vida pública como en principio de supone que se buscaba con el pacto, sino la defensa a ultranza de una concepción partidista y sectaria de la política en la que el único interés que se defiende es el particular de los propios aparatos de los partidos y sus posibilidades electorales.
Y lo más triste es que no he leído en prensa especiales críticas a esta postura, sino tomas de partido a favor de uno u otro y disquisiciones sobre si fue antes el huevo o la gallina. Así nos luce el pelo.

martes, 15 de diciembre de 2009

Los hitos ridículos

Los logros de ayer del Partido Popular en la Conferencia de Presidentes a través de los Presidentes de Comunidades Autónomas que asistían, conviene recordarlo, en representación de todos los ciudadanos de sus respectivos territorios, no de su partido político, amenazan con tener que ser estudiados en las escuelas como dos verdaderos hitos de la política de nuestro país. El primero es lograr que en un acto institucional de gran calado como el que supuso la conferencia, los integrantes de la oposición logren incluir  hasta un 80% de propuestas propias en el documento de consenso (de medidas contra la crisis económica), algo que tiene mérito porque indica en cierto modo la calidad de las propuestas pero que especialmente muestra bien a las claras el espíritu (o la necesidad) de consenso del Gobierno en este caso, y el otro fue hacer el más espantoso de los ridículos al negarse a apoyar ese documento de consenso que, técnicamente, habían propuesto ellos mismos, o al menos así fue en su mayoría. Es evidente que los presidentes de comunidades gobernadas por el PP fueron a la reunión con la consigna de no apoyar nada que pudiera suponer un globo de oxígeno para el gobierno, pero no contaban con que éste, en previsión, aceptara tantas propuestas suyas, lo cual, mostrando una prodigiosa falta de cintura, no hizo que éstos variaran su posición preestablecida quedando así una vez más en evidencia. 
Deben haberse dado cuenta en ese partido de su preocupante cortedad de miras porque han comenzado a preocuparse seriamente por la salud visual de las nuevas generaciones, empezando por rechazar en la Comunidad Valenciana  (uno de sus bastiones) los ordenadores que el Gobierno ofrece a los escolares porque, como son de pantalla demasiado pequeña, pueden producirles problemas de miopía a los alumnos. No conviene criticar demasiado la decisión, porque la buena vista de las generaciones venideras de valencianos será importante para que vean bien lo que votan y supone, por tanto, un pequeño destello de esperanza.

Y hablando de visión y de Esperanza, conviene fijarse en otra viga en ojo propio, propio de la Presidenta de la Comunidad de Madrid concretamente. En estos días, quien más quien menos nos escandalizamos ante la condenable (sin paliativos) agresión sufrida por el Primer Ministro italiano y, consecuentemente, con la innoble reacción de sus acólitos responsabilizando de la acción de un perturbado que lleva diez años en tratamiento psiquiátrico a los periodistas progresistas: "los perturbados también leen periódicos", han llegado a decir. Esta actitud es obviamente indecente e inaceptable en democracia, no es de recibo tratar de sacar partido incluso de algo que sólo debiera suscitar una rotunda unidad, y mal que bien todos vemos lo que de vergonzoso tiene. En Italia, eso sí, porque, ¿podría alguien explicarme que tiene de diferente esa reacción con la que públicamente mostró Esperanza Aguirre relacionando la agresión sufrida por el periodista Hermann Tersch con su posición crítica con el Gobierno?

jueves, 3 de diciembre de 2009

El lobo y la Ley (de economía sostenible)

Que al PP no le parezca bien que se retiren los crucifijos de las escuelas públicas era algo lamentablemente esperable, sin embargo empieza a resultar incomprensible el catálogo de propuestas razonables rechazadas de plano simplemente por ser gubernamentales, catálogo que bien podría empezar con el no reconocimiento al proceso electoral de Honduras y terminar con la indignación ante la equiparación de impuestos de los extranjeros de rentas altas (léase futbolistas) con el resto de rentas altas nacionales. Con tanto que viene el lobo se hace difícil verle los dientes a cualquier propuesta (incluso a cualquier apuesta ideológica, que dijo ayer el Presidente) y se corre el riesgo de mirarla con buenos ojos una vez contrastado el rechazo del principal partido de la oposición, de forma que no tengo muy claro si la Ley de Economía Sostenible tiene grandes las orejas, los ojos y los dientes o es en realidad un catálogo de medidas más o menos positivas que desde luego no son la panacea que promete el Gobierno pero que ayudan a caminar en la dirección correcta. La oposición inicial del resto de los grupos, de todos ellos, parece indicar que no es una iniciativa especialmente afortunada y el pomposo aparato propagandístico de que la ha dotado el gobierno hace desconfiar de ella, no obstante no parece descabellado esperar a conocerla más a fondo para valorarla en conjunto.

lunes, 23 de noviembre de 2009

A ritmo de Jazz

Además de una cierta perplejidad, las imágenes, vídeos y audios del talk-show organizado este fin de semana por el PSOE con tres presentadores de la escuela de José Luis Moreno y unos criterios estéticos y organizativos en los que si algo ha primado no ha sido desde luego la sobriedad, además de las consideraciones que cada uno pueda hacer sobre el buen gusto de la "gala", causan, porqué no decirlo, no poco sonrojo. ¿Es esta la imagen que desea transmitirle el PSOE a la sociedad en este momento? Los partidos políticos no tienen, por ser época de crisis, una responsabilidad menor en hacer llegar a la ciudadanía sus mensajes, pero eso se puede hacer desde la austeridad, centrándose en los mensajes y los argumentos y no en los escenarios y la parafernalia. En la actual coyuntura económica, hacer exhibiciones de despilfarro como éstas roza lo pornográfico.
¿Acaso lo que tenía que anunciar el presidente habría sido menos transcendente (si es que lo ha sido en absoluto) sin el concurso de tres showmans, sin una big band que lo amenizara a ritmo de Jazz, sin alfombra roja por la que desfilasen los líderes mientras eran jaleados por los presentadores? Sospecho que no. Si la fanfarria tenía como objeto glosar el advenimiento de la Ley de Economía Sostenible, flaco favor se le ha hecho puesto que, por lo oneroso, no parece que la puesta en escena induzca precisamente a la sostenibilidad de la economía, aunque pedir coherencia sea tal vez pedir demasiado. Si, por el contrario, fue un acto meramente propagandístico, un bálsamo destinado a mejorar la valoración del líder y muy especialmente a incrementar su parece que maltrecha autoestima, sale más barato un psicoanalista. El PSOE con su dinero puede hacer lo que guste, que no se me entienda mal, esto no es dinero público, pero no por legal es ética y estéticamente menos cuestionable.
Y me centro en esta performance tan innovadora porque ha sido realmente llamativa, pero se puede decir lo mismo con las soirées que semanalmente monta el principal partido de la oposición. Que tanto unas como otras no las haya organizado el bigotes o alguien de su calaña, sin duda las hace más legales, pero no necesariamente más elegantes.
Los agricultores, mientras tanto, no pudieron montar grandes escenarios, no contrataron orquestas ni presentadores ni pretendieron innovar en su puesta en escena, ni falta que les hacía porque tenían algo necesario, urgente y contundente que pedir, justicia, y cuando alguien tiene un mensaje sincero y convincente sólo necesita una cosa, decirlo alto y claro.

sábado, 7 de noviembre de 2009

Sitel y otros despistes

Gastar 10 millones de euros en algo que no sólo no se usa sino que es ilegal, ¿no es sospechosamente parecido a la malversación de fondos públicos?
Si se sabe que alguien ha realizado escuchas ilegales y no se denuncia judicialmente, ¿no es encubrimiento?
Si se defiende el derecho a la intimidad y se atacan las escuchas de cuya legalidad se duda, ¿porque no denunciar las escuchas de cuya ilegalidad no existe ninguna duda y que se llevan a cabo a diario en nuestro país y el resto del mundo? ¿Porque Sitel no y Echelon sí? ¿Porqué una escucha legal avalada por el sistema judicial español es mala y una ilegal realizada por otro país es buena?


miércoles, 30 de septiembre de 2009

Velas hechas jirones no aprovechan el viento

Además de las obvias implicaciones prácticas que tienen los presupuestos generales del estado, su valor político es también incalculable en tanto que está repleto de indicios o gestos que en buena lógica exponen las líneas de acción prioritarias del gobierno. Las líneas de acción prioritarias eran, en palabras del presidente, el gasto en protección social, algo que efectivamente sale muy bien parado en los presupuestos y sería incluso loable si lo que en subsidios se reparte no se perdiera con la subida del IVA, y el cambio de modelo productivo de nuestro país cambiando la economía del ladrillo por la investigación y las nuevas tecnologías. ¿Es comprensible desde algún punto de vista que la anunciada prioridad de la acción política de un gobierno sea una de las partidas que mayor recorte sufren en sus presupuestos? Explicación haberla hayla, pero es casi mejor hacerse el tonto y no comprender nada, no vaya a ser que de tanto repetirlo terminemos aceptando la mentira como parte del juego y sea peor el remedio que le enfermedad. Al menos los ingresos del gobierno son legítimos, que, presuntamente (claro), no parece que todo el mundo pueda decir lo mismo, y después de todo es preferible que a uno le mientan a que le roben. Desconozco, por cierto, si el PP tiene planes, una vez llegue al poder, si llega, de incluir en el ordenamiento jurídico esa clausula Camps que es el eximente por victoria electoral frente a la comisión de cualquier delito (sean inocentes o culpables los cargos sospechosos del PP valenciano, algo que ya se verá y que obviamente desconozco, sólo el hecho de escudarse en los resultados electorales para eludir responsabilidades y/o explicaciones debiera descalificar rotundamente a quien lo pretende en una sociedad democrática). Según parece, para él las victorias electorales deben ser el detergente que todo lo lava, hasta las peticiones de explicaciones, no es de extrañar que vaya siempre tan impoluto aunque todos sabemos que digan lo que digan los anuncios de detergentes hay manchas que por mucho que uno se harte de frotar, no salen. Y pretender que no existen no las deja especialmente limpias. La democracia es lo que tiene, sirve para muchas cosas, pero para justificar los delitos jamás, de hecho la asunción de responsabilidades forma parte de su esencia y parece mentira que haya todavía alguien de argumentario tan grosero como para que pretenda lo contrario.
Un refrán español remite a cada palo a aguantar su propia vela, sin embargo vemos como una y otra vez cada uno de los partidos mayoritarios se preocupa mucho más de derribar el mástil del contrario que de mantener su propia vela en perfecto estado de revista. Y así nos va, por mucho que el viento vuelva a soplar con mayor o menor fuerza, va a resultar francamente difícil navegar si nuestros representantes están tan orgullosos de sus velas hechas jirones porque lo verdaderamente importante no es que hagan su función, sino que son suyas.

lunes, 8 de junio de 2009

La dulzura de las cosas que no son dulces y otras valoraciones sobre las elecciones europeas

Las derrotas dulces, además de derrotas como su propio nombre indica, son peligrosas porque son ciertamente difíciles de administrar, desde luego más difíciles que las victorias exíguas. Si tan dulces fueran las derrotas por escaso margen, los vencedores la envidiarían, y no se conoce el caso. En el PSOE debieran saberlo bien porque recuerdo la cara de satisfacción que lucían todos sus dirigentes por la supuesta dulzura de su primera derrota frente al PP en las generales y las proporciones de la siguiente. Y es que las derrotas deben ser motivo de reflexión, deben suponer una cierta catársis que permita el análisis y el relanzamiento, pero nunca deben ser motivo de autocomplacencia por mucho que sea una evidencia de que podía, o tal vez debía, haber sido mucho peor. De modo que bien haría el PSOE en dejar de lado los paños calientes y la culpabilidad del empedrado y dedicarse a digerir el hecho de que han perdido, porque es la única manera de evitar que se convierta en costumbre.
IU parece haber frenado su caída libre y eso debe ser (mejor dicho, es) motivo de satisfacción, pero no es suficiente. Se puede decir algo parecido que en el caso de los socialistas: mal harán en conformarse. El país necesita una fuerza de izquierdas con un peso que hoy no tiene la coalición y el hecho de ser la única fuerza progresista relevante no es suficiente. El hecho de que los votos que pierde el PSOE no vayan a IU es el principal motivo de reflexión, no las leves alteraciones de la tendencia que puedan sufrir. En cualquier caso han hecho una buena campaña y un buen programa, han transmitido sensación de unidad y a mi modo de ver han hecho bien las cosas y si continúan por este camino y lo culminan con una refundación en la que verdaderamente tengan cabida las múltiples sensibilidades de la izquierda de nuestro país, no me sentiré defraudado por haberles dado mi voto.
UPyD sí que tiene razones para la satisfacción, aunque en mi modesta opinión las noticias que son buenas para el invento de Rosa Díez distan mucho de serlo igualmentre para el país, dado el cariz populista y carente de democracia interna de ese partido. En cualquier caso, el auge de UPyD tiene algo muy bueno: demuestra que es posible construir una alternativa basada en una tercera vía. La lástima es que esa tercera vía se encuentre únicamente en sus discursos, no en sus actos y que en la práctica, en lugar de una alternativa ciudadana nos encontremos ante una expresión más, aunque de otro signo, del nacionalismo populista, excluyente e identitario que dicen combatir.
Y sobre ciudadanos, ¡qué decir! Tal vez lo más apropiado fuera no decir nada, puesto que estan elecciones han definido claramente el campo al que sus dirigentes han abocado a la que fuera una ilusionante alternativa: la irrelevancia, la indiferencia. No obstante es preferible ser constructivo y desear que esta derrota sirva para reencontrar el rumbo perdido. Estas elecciones pueden haber representado para C´s lo que para Ebenezer Scrooge supuso la visión de las navidades futuras en el cuento de Dickens, ya han visto claramente el páramo al que se verán abocados si no corrigen el rumbo, por lo demás errático, que han tomado estas elecciones. Esperemos que lo hagan, yo personalmente no les deseo ningún mal, pero la senda de Libertas, Intereconomía y el Partido de las Familias Polacas me resulta, al igual que a muchos otros, imposible de seguir.

martes, 26 de mayo de 2009

Los vendedores de pulpos (como animal de compañía)

Jaime Mayor Oreja es un señor ciertamente conservador que seguramente sería divertido como abuelo de un amigo, pero como representante político pone los pelos como escarpias. Sin embargo, aunque a mi me irrite en ocasiones cuando su tono trapasa la frontera del sosiego para instalarse plenamente en el paternalismo y la condescendencia, hay que reconocerle que es muy efectivo, un hueso duro de roer en un formato de las caraterísticas del de ayer, tan acertadamente llamado simplemente "cara a cara", no debate. Y lo es tanto que es necesario hacer un gran esfuerzo de abstracción para darse cuenta de que tras esa fachada amable y sosegada dijo una serie de cosas francamente trasnochadas que le sitúan en el extremo derecho del abanico ideológico de su partido.
Juan Fernando López Aguilar, sin embargo, tiene un tono de charlatan que hace que todo lo que dice suene hueco, cuando en realidad no lo es en absoluto. Sí que dijo cosas interesantes junto con otras que no lo fueron tanto y algunas esperpénticas como las contínuas referencias, estrategias de campaña obligan, supongo, a ayudar a Obama a cambiar el mundo. Es una pena que estemos ya sobradamente acostumbrados a que el PSOE mantenga un discurso que después rara vez se ve refrendado por sus actos.
Ambos trataron de convencernos de que aceptásemos pulpo como animal de compañía, es más, ambos pretenden que votemos a su particular octópodo, pero el fondo fue muy diferente. No es justo, por tanto y si atendemos a los argumentos esgrimidos, decir que ambos partidos representan lo mismo, aunque la experiencia nos diga que sus políticas de verdad, las que ponen en práctica, están mucho mas cercanas de lo que lo están sus discursos, y hay que reconocerle en eso una mayor seriedad al PP, cuya acción política se parece más a lo que dice que la del PSOE. Sin embargo y asumiendo como cuestión de principios lo que probablemente no lo sea sino de cosmética, atendiendo a lo expuesto es la de éste último mucho más ilusionante que la del primero, ahora bien, hay que tener muy claro que para buscar una aplicación práctica del discurso del PSOE, que en cualquier caso es excesivamente tibio y no atiende en realidad al fondo del problema, es más efectivo invertir el voto en otras fuerzas políticas progresistas en cuya tradición no esté tan instalada la traición a las palabras.

miércoles, 6 de mayo de 2009

Ni en la despedida

Ibarretxe siempre me ha parecido un hombre empeñado en sustituir al sol por un fósforo y tras fracasar (reiteradamente), recriminar a la oscuridad por su falta de colaboración y su ausencia de espíritu nacional (vasco, se entiende). Pero no cabe confundir esta actitud con idealismo, él sabía perfectamente que sustituir al sol por las cerillas es inviable, pero aun así insistió una y otra vez en su empeño hasta lograr que mucha gente se confundiera la realidad con los deseos y acabasen por recriminar a ésta por hacer lo único que podía hacer, lo único que la realidad puede hacer siempre, ser fiel a sí misma.
Ayer, fueron elegantes los demás líderes políticos en su despedida, algo que les honra pese a tratarse, probablemente, del dirigente más pernicioso para sus administrados de la democracia española, yo también le deseo lo mejor en su vida personal a partir de ahora, pero eso no me impide lamentar profundamente que decidiera no corresponder a la elegancia recibida protagonizando un nuevo y esperpentico discurso en el que como idea central destacaría esa que se resume en que al señor López no han sido los vascos, sino el PP, quien le ha llevado hasta el gobierno porque los votos de los vascos sólo le han proporcionado 25 escaños, mientras que los otros 13 son del PP. Se ve que los votantes del PP no son vascos, de hecho todo el mundo sabe que proceden del planeta Kripton, y si ya es discutible la política de la Xunta de Galicia de permitir el voto a los descendientes de los emigrantes, ¡que decir de que en las elecciones al Gobierno Vasco puedan votar extraterrestres!
En cualquier caso se trata de una democrcia parlamentaria, por lo que al señor López le han llevado a ser designado Lehendakari los vascos que han votado al PSOE, al PP y a UPyD tanto como los que han hecho lo propio con el PNV, EA, Aralar y EB o los que han depositado su confianza en fuerzas extraparlamentarias, han votado en blanco, nulo o se han abstenido, porque la pieza angular de la democracia es que, gracias al voto libre y universal, el parlamento es el fiel reflejo de la realidad sociológica de quienes lo han elegido, y lo que legítimamente decida éste no es que refleje los deseos de la sociedad que lo ha elegido, sino que es sólo en representación de ella y gracias a su mandato por lo que lo hace.